
El domingo 16 de enero se celebra en toda la Iglesia Católica la jornada Mundial del Inmigrante y el Refugiado. El lema de este año es UNA SOLA FAMILIA HUMANA. Cierto: no somos simplemente ejemplares de la Especie Humana. Creemos que toda paternidad en los cielos y en la Tierra proviene de Dios Padre. Necesariamente, el ser familia de Dios, hijos suyos, nos convierte en hermanos unos de otros. Sea quien sea, TODO HOMBRE ES MI HERMANO. Del parentesco genético o de sangre, deriva por naturaleza un gran amor fraternal, el cual sirve de referencia a todas las relaciones humanas de nuestra especie y ha tenido y tiene su reflejo en las grandes religiones y códigos morales.


